Los plurinominales también cuestan

Rubén Ortínez Zavala

La bolsa de trabajo del senado para ser senador(a) en el 2018 ya empezó y aunque están en juego 128 plazas en todo el país, las 32 correspondientes a senadores plurinominales son las más apetitosas pues se han  convertido en el pase automático para que sin desgaste alguno quienes lleguen por este método garantizaran una dieta mensual que se oscila entre 650  y 700 mil pesos, y se estima que llevaran mano para convertirse en coordinadores parlamentarios en automático.

Las plazas plurinominales fueron diseñadas por Jesús Reyes Heroles secretario de gobernación de ese entonces, a través de la reforma electoral de 1977.

De acuerdo a la exposición de motivos de la reforma referida, las plazas de plurinominales fueron necesarias para que los movimientos guerrilleros opositores al gobierno federal tuvieran un cauce político, lo cual género que la izquierda mexicana ingresara a San Lázaro.

Así las cosas, quienes se coloquen al menos en los cuatro primeros lugares de la Lista Nacional tienen posibilidades de alcanzar una plaza plurinominal, pero quien la tiene garantizada es el que ocupa el primer lugar.

No hay que olvidar que la Lista Nacional de plurinominales se integra por liderazgos estatales o amigos cercanos al dirigente nacional y en algunos casos la plaza se transforma en premios de consolación para quienes contienden por las gubernaturas y no ganan.

Al ser tan atractivas las plazas plurinominales, al igual que en todo el ´país en Tlaxcala ya empezó la danza y algunos partidos siguen a la antigüita definiendo a sus candidatos por popularidad dejando a un lado la capacidad y la honestidad por lo que acudirán a las encuestas para seleccionar a sus guerreros políticos.

Otros partidos acudirán al dedazo tradicional dejando en el camino a todos aquellos que andan a ras de tierra sembrando aunque nunca llegue la cosecha.

Mientras llegan las definiciones el pase de charola ya se cocina ante los empresarios para apoyar las campañas del 2018 y cada candidatura tiene que hacer su vaquita incluyendo los plurinominales para no salir raspados.

Por ello, los funcionarios públicos de delegados federales para arriba deben estar pendientes de cuánto será la cuota que les toca poner para sufragar campañas aunque las nombren voluntarias.

En conclusión amigas y amigos lectores, todo aquel suspirante al senado y a una diputación federal aunque sea plurinominal,debe tener claro que  un escaño al senado no solo se gana con saliva y buena presencia se requiere de financiamiento porque las elecciones del 2018 serán sin duda alguna, la madre de todas las batallas políticas porque estarán en juego nada más y nada menos que la presidencia de la Republica, las 128 plazas del senado , las 500 diputaciones así como 8 gubernaturas y más de mil plazas de presidencias municipales y diputaciones locales por lo que “Como decía Napoleón, “las guerras se ganan con tres cosas: dinero, dinero y más dinero”.

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