La consulta y sus consecuencias

Lunes 29 de octubre de 2018

Todos fuimos parte durante la semana que terminó, de una intensa ola de opiniones y comentarios en torno a la famosa consulta que propuso Andrés Manuel López Obrador para tomar la decisión sobre el destino del nuevo Aeropuerto Internacional de México.

Muchas voces se oyeron sobre la conveniencia de preguntarnos a los mexicanos nuestra opinión sobre temas que deben interesarnos a todos; vimos y escuchamos la defensa de la consulta que aún fuera del marco legal, arbitraria, antireglamentaria, ilegítima, etc., etc., pero que podría ser el inicio de una serie de prácticas para que -al menos en apariencia- la mayoría pueda decidir sobre diversos temas.

Sendas declaraciones sobre la honestidad valiente, para preguntarnos sobre un asunto que no es menor y que desconocemos en razones técnicas pero que fue el disfraz utilizado para dar voz a los ciudadanos e ignorar los estudios, proyectos y dictámenes que presentaron quienes si son expertos en la materia, una serie de organismos que si tenían fundamentos para ayudar a tomar la decisión al recién electo presiente de México.

El presidente electo que me parece, debería hacer un mayor esfuerzo para unir a los mexicanos aprovechando la legitimidad que lo colocó por fin en la cima más alta, y no dividir como me parece que está logrando; con el discurso de que quienes no están de acuerdo con él son corruptos, son fifis, son la mafia del poder.

Por ello, creo que más allá del resultado de dicha consulta, las consecuencias ya son negativas para los mexicanos, para todos. Por una parte, aún con resultados, el tema aún no terminará pronto, todavía queda mucho trecho por recorrer para la construcción de la magna obra,  y no se mira que será un proceso tranquilo, y por otra, la polarización que causó el tema va más allá de la guerra de Andrés Manuel López Obrador en contra de líderes de opinión, periodistas, medios informativos o de quien se trate. Y si faltaba otra aunque lo niegue, el peso si sufre consecuencias, ayer mismo a media noche, volvió a caer ante el dólar a por lo menos 19.74.

¿Para alguien es sorpresa que arrasó Santa Lucía? creo que para nadie, pero la división que provocó este tema, se incrustó en toda la sociedad mexicana, al insistir en que somos dos, los que están con AMLO y apoyan su discurso y los otros, quienes no lo hacen. No se debería olvidar que el país sólo es uno; que los mexicanos somos todos y que ya no se trata de medir fuerzas, de dirigir un partido o de imponer voluntades; se trata de comenzar un gobierno para todos, que nos de certeza, paz, unión, empatía.

Escuché a alguien que dijo”todavía no comienza el gobierno de AMLO y ya se hizo larguísimo”. Deseo que no sea así, que sea un mejor gobierno, que nos merezcamos todos, AMLO el triunfo y nosotros un buen gobernante. Eso es lo deseable, no las amenazas, no el uso de la ignorancia ciudadana, no actitudes insensatas y voluntariosas.

Gracias por leerme en este espacio. Hasta la próxima si no pasa otra cosa.

 

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