Medidas extremas

Lunes 3 de diciembre de 2018

Una vez más, el enojo, la impotencia y desconfianza por parte de ciudadanos a las autoridades, a la justicia misma, provocó que este fin de semana, se perpetrara una nueva salvajada. El homicidio, linchamiento, en contra de un supuesto ladrón, esta vez en el municipio de Hueyotlipan.

De ninguna manera defiendo el crimen o los crímenes cometidos por el sujeto en cuestión, porque parece que ya no hay mejor escarmiento que estas muestras brutales de enojo social; pero lo que me sigue sorprendiendo y sobresaltando, es la frialdad con la que hombres y mujeres son testigos pasivos de la muerte violenta de una persona en manos de otras, que los convierten en lo mismo o peor que el juzgado, en asesinos.

A dónde nos dirigimos, por qué quienes tienen como encomienda detener la ola criminal parecen sordos al clamor social. Por qué se les ha salido tanto de las manos que ya es prácticamente incontrolable la situación aún en el pequeño Tlaxcala.

No consuela que jueguen con los números, no alegra que intenten fingir que no estamos en un estado grave. Las muchas víctimas, sólo este fin de semana estarán de acuerdo que no hay esfuerzo que se refleje en mejores condiciones de seguridad para los tlaxcaltecas.

En Ocotlán, el viernes al menos a tres autos en la misma zona y en la misma hora fueron despojados de llantas y autopartes. Autos de vecinos y conocidos. Una tienda de conveniencia en la misma población fue asaltada. Aquella a la que muchos visitamos frecuentemente. Una camioneta en Alonso Escalona fue víctima de actos vandálicos con rompimiento de cristales. Sólo por citar ejemplos de una pequeñísima zona del municipio de Tlaxcala.

El linchamiento de Hueyotlipan, es una medida extrema ante la ausencia de acción de las autoridadesa manos de furiosos ciudadanos que propinaron tal golpiza y pretendieron prender fuego al hombre de nombre Juan Manuel, quien con una placa de supuesto policía, fue sorprendido al intentar robar una camioneta, junto con otros dos que tuvieron mejor suerte al lograr escapar.

Esos dos, ¿habrán aprendido la lección? seguramente no, y lo único que dejaron es el sabor amargo de nuevos crímenes cometidos. Y todos aquellos que robaron y dañaron los autos y los negocios antes referidos, ¿seguirán cometiendo sus delitos? seguramente si.

No necesitamos el discurso de Tlaxcala como uno de los estados más seguros del país. Necesitamos acción, necesitamos mejores resultados. Esta semana, el gobernador Marco Antonio Mena, rendirá su segundo informe de gobierno.

En el primero, Marco Mena se refirió a la reingeniería y modernización de la Comisión Estatal de Seguridad, a la creación de la División Científica y la División de Inteligencia, así como a la Unidad de Acompañamiento a Víctimas. En su discurso, habló de una de las demandas más sentidas de la sociedad: la prevención y atención al robo de automóviles. Ya pasó un año, ¿las cosas han cambiado?

Las víctimas solo de este fin de semana y en general los ciudadanos, escucharemos con atención lo que al respecto se diga el martes del informe.

Gracias por leerme en este espacio. Hasta la próxima si no pasa otra cosa.

América Montoya

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