La guardia nacional trampa para los militares

Por: Ruben Ortínez

A unas horas de que los senadores tomen la decisión de aprobar la creación de la Guardia Nacional, la estadística nos muestra que el mes de enero de 2019 fue el más violento del que haya registro.

2 mil 928 víctimas de homicidio y feminicidio, aunado a los 140 casos de secuestro con 164 víctimas, que también es la cifra más alta en este delito para un inicio de gobierno.

El asunto es grave pues significa que en promedio 94 personas al día son asesinadas.

Con estos números nadie se opone a la  creación de la guardia Nacional. Sin embargo, hace poco había poderosos liderazgos sociales y políticos que se oponían a la militarización de la seguridad en el país.

A los legisladores les queda claro que la seguridad del país y sus habitantes están van primero.

Para la oposición, la Guardia Nacional es una trampa para el Ejército.

Nunca antes el ejército había tenido tanto poder.

Alfonso Durazo ha dicho que si no hay Guardia Nacional, los militares regresarán a los cuarteles.

La resistencia de la oposición política y los organismos de derechos humanos rechazan este proceso de militarización.

La trampa de la Guardia Nacional radica en que el nuevo cuerpo policial militarizado, será responsable por las violaciones a los derechos humanos y antes recaían en el poder civil.

Los gobernadores ven con buenos ojos la creación de la Guardia Nacional porque así se quitan la presión de  mejorar sus policías, con mejores salarios y recursos para su capacitación y equipamiento.

La trampa también consiste en que si  la guardia Nacional,  falla o  las cosas no salen bien o violan los derechos humanos sólo ellos serán responsables del éxito o del fracaso de la lucha contra la delincuencia.

Por su lado, el presidente Andrés Manuel López Obrador aseguró que “la nueva corporación sería como las Fuerzas de Paz de la ONU, también conocidas como Cascos Azules”.

Afirmo que “Para que se tenga una idea clara, la Guardia Nacional va a ser como el Ejército de Paz de la ONU, que va a tener como fundamento principal garantizar la seguridad pública con el respeto a los derechos humanos y con el uso regulado de la fuerza”.

Reitero que “Si no hay esa reforma a la Constitución, vamos a seguir como se hizo en gobiernos anteriores, con operativos, actuando de manera espectacular, persiguiendo a líderes famosos de la delincuencia organizada, pero sin garantizar la seguridad pública a la gente”.

De acuerdo a la encuesta reciente de El financiero, el 72 por ciento de los mexicanos está de acuerdo en crear la Guardia Nacional.

En conclusión amigas y amigos lectores, es un hecho que la creación de La Guardia Nacional va a pasar pero si pasa sin candados que aseguren un mando civil y se autoriza para que opere de manera permanente, eso quiere decir que existen riesgos de que las tropas nunca regresen a sus cuarteles como se prometió en campaña y sus resultados dependerán de la capacidad e inteligencia de las autoridades que nos gobiernan.

 

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