La ONU cuestiona la nueva ley de seguridad interior

 

Rubén Ortínez Zavala

En las últimas décadas, el alza de la criminalidad en México muestra el rostro de una política de seguridad ineficaz y el uso de la fuerza pública ha generado más violencia.

Ante la poca credibilidad de sus gobernantes, en cada elección la sociedad muestra su molestia y otorga el voto de castigo a quienes pretenden llegar al poder.

Ante la falta de argumentos en la arena política, el autoritarismo se muestra en el Congreso de la Unión y los diputados últimamente votan por línea política no por convicción.

Muestra de lo anterior es la  Ley de Seguridad Interior que el pasado 1 de diciembre, valido la cámara de diputados por lo que el  Senado de la República tendrá la última palabra.

Las Organizaciones no Gubernamentales han declarado que lejos de resolver la impunidad y la corrupción, la militarización de la seguridad pública, ha contribuido a acrecentar los problemas.

Un estudio realizado en 107 países por Edgardo Buscaglia demostró que el fracaso de la estrategia de Felipe Calderón para combatir el crimen organizado radico en que se centró exclusivamente en el uso de la fuerza.

Muchos nos preguntamos por qué han fallado, si en 2006 y 2010 el presupuesto destinado a la seguridad pública aumentó 249,7%.

Todo mundo sabe que la impunidad y la corrupción se mantienen, gracias a la  infiltración de las organizaciones criminales en las instituciones del Estado.

 Recientemente, el representante en México del Alto Comisionado de Derechos Humanos para Naciones Unidas, Jan Jarab, llamó al Senado a no aprobar la Ley de Seguridad Interior.

“Es muy preocupante que se pretende no sólo mantener, sino aumentar el carácter militarizado de la política de seguridad en México”, dijo.

Se mostró preocupado por la posibilidad de que las fuerzas armadas actúen contra manifestaciones que se consideren violentas.

Dijo que es preocupante  el “proceso tan precipitado” por medio del cual se aprobó esta ley. “Alentamos al Senado para que no apruebe este proyecto de le, que se impulse una discusión pública, abierta, inclusiva, sobre el modelo de seguridad que el país necesita, que los mexicanos merecen”, añadió.

Así las cosas estimados lectores, el senado tiene la papa caliente aunque muchos piensan que valdría la pena valorar si esta nueva Ley de Seguridad Interior está diseñada para prevenir el choque  político que se dará cunado  se lleven a cabo las elecciones presidenciales de México en el próximo 2018.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*