Ante la nueva ley de seguridad interior, el tiempo será el mejor juez

Con 71 votos a favor, 34 en contra y tres abstenciones el Senado aprobó el dictamen de la nueva Ley de Seguridad Interior y con ello se prendieron los focos amarillos de la mayoría de las Organizaciones no gubernamentales y de la ciudadanía mostrando su rechazo.

Ante las amenazas que se consideren graves y peligrosas para la integridad de las personas, el Presidente de la  Republica podrá ordenar a las Fuerzas armadas acciones inmediatas.

Fue aprobada aun cuando las críticas de la sociedad civil, la ONU y la CIDH se opusieron. La pregunta que muchos se hacen es

 ¿Cómo será visto nuestro país por la comunidad internacional cuando se aplique?

La ONU se opone porque la ley conlleva conceptos ambiguos como “seguridad interior”, “acciones de seguridad interior”, “amenazas a la seguridad interior”, “riesgo a la seguridad interior”, que permiten una aplicación, discrecional y arbitraria.

La ONU se opone porque las Fuerzas Armadas jugaran un papel indebido ya que podrán actuar de manera autónoma y no necesariamente bajo la subordinación de autoridades civiles. (Artículos 4, fracción I y IV, ¡! Y 20).

La ONU se opone porque cuando las Fuerzas Armadas intervengan,  los Secretarios de la Defensa Nacional y Marina podrán proponer a un comandante de las Fuerzas Armadas para que coordinen a los grupos interinstitucionales haciendo a un lado la responsabilidad de la autoridad civil.

La ONU se opone porque el Presidente de la República en turno podría ordenar acciones de manera unilateral y discrecional  ausente de los débiles controles de la ley (artículo 16, párrafo primero).

La ONU se opone porque la Ley no considera procedimientos de rendición de cuentas efectiva, dirigidas a las autoridades estatales que la hayan solicitado (artículo 13, fracción V y artículo 23, fracción VI).

En cuestión de protesta social, aun cuando el artículo 8 dice “Las movilizaciones de protesta social o las que tengan un motivo políticoelectoral que se realicen pacíficamente de conformidad con la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, bajo ninguna circunstancia serán consideradas como Amenazas a la Seguridad Interior, ni podrán ser materia de Declaratoria de protección a la seguridad interior”, el mismo artículo solo habla de “ amenaza” pero no de “riesgo” por lo que es posible que en las elecciones de 2018 la Fuerza Militar pueda actuar.

El artículo 9 dice “La información que se genere con motivo de la aplicación de la presente Ley, será considerada de Seguridad Nacional, en los términos de la ley de la materia, y clasificada de conformidad con ésta y las disposiciones aplicables en materia de transparencia y acceso a la información”.

En conclusión amigas y amigos lectores, la  nueva Ley de Seguridad Interior nos indica que el uso de las Fuerzas Militares es el único camino. Yo en lo personal pienso que  el uso de la Fuerza militar sería el último recurso al cual acudir. Así lo ha demostrado la experiencia internacional y el tiempo será el mejor juez.

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