Tlaxcala, Tlax; 06 de febrero de 2026 (David Rodríguez) La Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA), reportó que durante el 2025 disminuyó el número de embarazos de menores de edad en 58 por ciento.
La también titular del Consejo Estatal de Población (COESPO), Belén Vega Ahuactzi, informó que los municipios de Huamantla y San Pablo del Monte encabezan la lista donde mayor incidencia de embarazos se registra entre niñas y adolescentes en el estado, una situación que autoridades consideran grave por sus implicaciones sociales y de salud.
“Sí hemos tenido grandes avances en esos sistemas y también en el embarazo infantil. Este año que pasó tuvimos una baja muy importante; teníamos una media de 100 casos por año y en 2025 logramos bajar a 63, entonces tenemos un avance enorme. Yo creo que esos trabajos que hemos realizado de manera coordinada han resultado muy efectivos y vamos a seguir con ello”.
La funcionaria señaló que el SIPINNA ha intensificado las acciones coordinadas con los municipios para reforzar las estrategias de prevención, con especial atención en Huamantla y San Pablo del Monte, donde se concentra el mayor número de casos.
Vega Ahuactzi subrayó que el organismo mantiene un seguimiento puntual de todos los casos, al precisar que la mayoría de los embarazos en menores son consecuencia de delitos sexuales, ya que alrededor del 80 por ciento ocurren en el entorno familiar.
“En todos los sentidos es grave; lo importante que debemos ver es que se hizo una reducción importante para el 2025 y reducirlo más para que sigamos protegiendo a la niñez y que todos seamos conscientes de que los embarazos en menores de 15 años son por violación, con o sin violencia, eso sí lo debemos recalcar. Sí hay un seguimiento con la Procuraduría de Protección de Niñas y Niños, el SIPINNA y los demás integrantes del GPA”.
La funcionaria reiteró que Tlaxcala se mantiene por debajo de la media nacional en embarazos infantiles y juveniles, no obstante, reconoció que aún queda trabajo por hacer, especialmente en erradicar la normalización de estos casos y fomentar la denuncia oportuna.
