Tlaxcala, Tlax; 22 de octubre de 2026 (David Rodríguez) El Gobierno del Estado de Tlaxcala emitió una Declaratoria de Emergencia Ambiental ante el colapso operativo del sitio de disposición final «Morelos», ubicado en el municipio de Atlangatepec.

La determinación fue publicada en la edición extraordinaria del Periódico Oficial del Estado el 15 de octubre de 2026 y responde a una severa crisis en el manejo de residuos sólidos urbanos que mantiene paralizada la recolección en decenas de demarcaciones.

El origen del conflicto se remonta a las resoluciones emitidas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), dependencia que tras detectar incumplimientos a la norma NOM-083-SEMARNAT-2003 ordenó la clausura total de los cuatro tiraderos que operaban en la entidad.

Con el cierre previo de los depósitos de Panotla y Huamantla hacia finales de 2025, sumado al inicio del proceso de clausura en Calpulalpan, la totalidad de los desechos generados en los 60 municipios tlaxcaltecas comenzó a concentrarse de manera exclusiva en Atlangatepec.

Esta concentración masiva provocó que la capacidad de recepción fuera rebasada, generando prolongados tiempos de espera para la descarga de los camiones recolectores y el deterioro del servicio.

La problemática se agravó debido a condiciones meteorológicas adversas y a la falta de contención en la generación de basura de más de 1.4 millones de habitantes, donde cada persona produce diariamente entre 0.87 y 1.14 kilogramos de residuos.

A consecuencia de estos retrasos, más de 49 municipios suspendieron temporalmente sus rutas de recolección, propiciando la acumulación de desechos en la vía pública con el riesgo de ser arrastrados por las lluvias hacia barrancas y fuentes de agua.

Frente a este panorama, el decreto faculta a la Secretaría de Medio Ambiente estatal para ejecutar medidas inmediatas, entre las que destacan la celebración de convenios con entidades públicas o privadas y la agilización de adquisiciones que permitan controlar la contingencia.

De manera paralela, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Coordinación Estatal de Protección Civil patrullarán las calles para disuadir a la población de arrojar basura en la vía pública, mientras que la Procuraduría de Protección al Ambiente vigilará que las administraciones municipales no utilicen barrancas o tiraderos clandestinos, de lo contrario, existe la advertencia vigente de que se impondrán sanciones legales y consignaciones ministeriales a quienes incurran en estas prácticas.

La vigencia del estado de emergencia se mantendrá activa hasta que las autoridades corroboren el restablecimiento de las condiciones técnicas adecuadas para el confinamiento de los residuos en la entidad.

Por Pulso-Red

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