Los aranceles. Lapida para el crecimiento económico

Los aranceles. Lapida para el crecimiento económico

Por: Rubén Ortínez 

Se cumplieron 6 meses de gobierno y con ello se termina el periodo de aprendizaje, por lo que el primer círculo del presidente, estará a prueba después de que el presidente Donald Trump amenazó al gobierno mexicano, con gravar todos los productos que México exporta si éste no acaba con la inmigración y tráfico de drogas.

De acuerdo a un comunicado de la Casa Blanca, la fecha fatal será el próximo 10 de junio de 2019, cuando Estados Unidos impondrá un arancel de 5% en todos los bienes importados desde México»,

Si esta amenaza se cumple, el  impacto económico será de  1,410 millones de dólares, aseguró el titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en reciente  conferencia de prensa desde Washington, D.C., lo que significa una cifra diaria de 3.8 millones de dólares para los dos lados de la frontera

Un documento del Laboratorio de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN-UNAM), indica que  “Al segundo trimestre del año (junio), la economía mexicana podría pasar de la desaceleración al estancamiento, colocándose en la antesala de una posible recesión”.

Al respecto, José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), indicó que antes del anuncio de estos aranceles, las estimaciones eran que México creciera el 1%, con estos gravámenes la economía podría no crecer o registrar algún dato negativo en un caso extremo.

Es claro que a pesar de que en esta ultima semana el presidente Andrés Manuel López Obrador envió al Congreso el T-MEC para que se aprobara y  de que tenemos un TLCAN y reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), las decisiones de Trump están por encima.

De acuerdo a José Ignacio Martínez, coordinador de Análisis en Comercio, Economía y Negocios (LACEN-UNAM),  “el impacto podría ascender a los 31,583 millones de dólares anuales en materia de exportaciones, en caso de llegar a un arancel del 25%”.

Según datos del INEGI, en 2018, México sumó 450,572 millones de dólares anuales en exportaciones totales, lo cual fue 10% más que en 2017.

Lo grave del asunto es que si México responde con aranceles a energéticos estadounidenses, sería como darse un balazo en el pie, en virtud de que el costo del gas natural y la electricidad aumentarían de inmediato considerando que  nuestro país importa 80% del gas natural que demanda, cuyo principal uso es para generar luz.

Así las cosas, el primer círculo del presidente será examinado el próximo miércoles en Washington por lo que debemos tener claro que el motivo  de los aranceles es un tema estrictamente electoral en virtud de que Trump lanzara su campaña para reelegirse el próximo 18 de junio, aunque el tema migratorio sea el escudo.

Si se aplica el arancel, en automático el sobrecosto de las exportaciones será pagado por el consumidor norteamericano.

Nadie debe pensar que Trump cambiara de idea  a cambio de nada.

Posibles escenarios.

1.-  Que  el establecimiento de aranceles se haga realidad el próximo lunes empezando con el 5% anunciado por la casa Blanca,  llegando  hasta 10 o 15%, lo cual obligara a  la bolsa mexicana a ajustarse al menos un 10% y el tipo de cambio otro tanto.

2.-  Que los porcentajes de los aranceles sean menores para que no impacten drásticamente las economías de ambos países.

El T-MEC es importante y sobrevivirá a mediano y largo plazo pues ha demostrado su conveniencia para todas las partes. Mezclarlo como moneda de cambio en asuntos más allá del ámbito económico no dará resultados de fondo.

En conclusión, los aranceles van porque van aunque sigan las negociaciones, por lo que  ojalá el gobierno y las empresas importantes hayan protegido sus finanzas con coberturas y aunque esto sea temporal, el impacto en el crecimiento económico es inminente pues al final, los aranceles serán asumidos  por las empresas para luego trasladárselos a los consumidores.