Tlaxcala, Tlax; 30 de enero de 2024 (David Rodríguez) La gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, reconoció que el servicio de depósito final de basura en la entidad está colapsado y admitió que el estudio y solución del problema que fue desatendido desde hace 30 años, resultará muy costoso para su gobierno.
En entrevista, la mandataria informó que para conocer el nivel del problema que existe en la entidad se requiere un estudio cuyo costo asciende a los 20 millones de pesos, por lo que es necesario analizar otras alternativas para atender y solucionar el inconveniente.
Actualmente, de los tres rellenos que existen en la entidad, el de Apizaco y Huamantla se encuentran fuera de operaciones, por lo que las autoridades municipales han decidido llevar sus residuos hasta el que se encuentra en Panotla, donde se compacta la basura con capas de tierra y pipas de agua.
“Ya está colapsado prácticamente (el servicio de depósito de basura), o sea, no podemos decir que no estén colapsados porque ya lo están, porque les decía, 30 años son demasiados para un solo lugar y nosotros estamos trabajando en ese tema; justo mañana tengo una reunión para ver el tema de rellenos sanitarios y el jueves también tengo otra reunión para el mismo tema y pues en unos días más estaremos dándoles a conocer cuál es la estrategia del gobierno”, expuso Cuéllar Cisneros.
La mandataria tlaxcalteca informó que desde hace 30 años no se dio un tratamiento adecuado a los rellenos sanitarios y que sus predecesores no dejaron los protocolos que se tenían que seguir para garantizar la operación del depósito que se encuentra en Panotla.
“No se puede llamar relleno sanitario, porque nunca se llevó un proceso como tal, para esos espacios más que nada son basureros a cielo abierto y que hoy vengo trabajando desde hace dos años con diferentes estrategias que finalmente puedan venir a poner fin a esto”.
Reconoció que podrían suspender la operación del basurero de Panotla porque su vida útil ya feneció, por lo que consideró ocioso invertir dinero en intentar atender una problemática que ya no tiene solución.
“Qué falta meter, respiradores en diferentes partes, pero todo eso no puede ser nada más a donde a mí se me antoja poner un respirador, sino que todo esto tiene que ser a través de una tecnología especial y de algo muy costoso. Ahora yo me pregunto, ¿voy a invertirle tantos millones de pesos a un lugar en donde ya no tiene vida?, por eso es que no es una decisión sencilla porque podemos gastar muchos millones de pesos y tirarlos a la basura y eso es lo que no se pretende”, concluyó la mandataria.
